Esta terapia, auto-curativa o matadora, que me guía por las calles de tu cuerpo, no quiere que conozca tus defectos, ni la aurora de tus brazos por mi pelo.
Porque al otro lado de la orilla del deseo, anda vagando la duda.
(Foto: www.magnumphotos.com)
No hay comentarios:
Publicar un comentario