jueves, 20 de septiembre de 2012

Con el pelo mojado

Llena tu cabeza de pensamientos impuros que quiero hacerte recordar qué pasa cuando nada queda, cuando nadie araña, cuando todo avanza y los náufragos del barco deciden empadronarse en la isla del tesoro.

Que sus mujeres, siguen yendo a la compra cuando no les quedan galletas de jengibre y mientras, a la hora de la siesta, ya no repican campanas, pues junto al barco extinguieron religiones; y los billetes destinado a propinar a otras damas en el próximo puerto, les ayudan a comenzar la hoguera donde calentarán roedores a falta de otras carnes; y que quemarán sus pecados junto con las teorías e ilusiones que pensaban vivir en ese otro mundo humanizado pero salvaje, culto que lo llaman; y que ahora aparecen en un futuro menos presente, bajo un tamiz pixelado, sin definición en los vértices y dudas en el número de brazos...

"Para que todo vuelva a empezar, presiónate el ombligo"

(Foto: www.magnumphotos.com)

martes, 18 de septiembre de 2012

Te quiero cerca

Si me diesen a elegir, me quedo con tu boca.

Sólo para mirarla y recrearme en la trayectoria que siguió el viernes.

Si me pudiese llevar algo, serían tus manos.

Tenían el tamaño preciso para albergar a las mías y pasearme por las calles horas después de haber cruzado la primera mirada y de camino a un encuentro con un desconocido que me trató mejor que el novio que más me quiso.

Te parabas a besarme por la calle, sonreías a cada instante, decías te quiero y me gustas, querías venir a verme y un niño que se llamase Rodrigo... y mientras la música nos envolvía tú me rodeabas y no me soltabas; como si me fuese a llevar la marea o mis ganas...


"Un minuto"


Secuéstrame contigo. A ti te dejo. Dame otra vuelta por Europa del Este. Vuelve de nuevo a entrar en mi vida uno de estos fines de semana, por sorpresa y no salgas.


"Los que quieras, pero cerca"

(Foto: www.magnumphotos.com)

domingo, 9 de septiembre de 2012

Dentro

A la hora de perderte, que no importen las palabras.

Me comprometo a seguir a mi vientre un día de ayuno. A prestarte las manos para que te acaricies la casa. A soplarte al oído mis angustias para que olvides volver. A arrojarte por la borda si me llamas. A desearte para siempre.

Lo mejor en este circo.

A liberarte de la prisión de mis ojos. Y a soportar para ti el peso de aquel verano que se hacía de noche corriendo. Para dormir juntos.

Que no sea de mañana.

Me quedé como me dejaron las estrellas que habitaron tus brazos. 

Cuando te pierdas, comienza por dibujar los planos de mi cabeza. Te muevas por donde quieras y vaya yo a donde vaya en alguna neurona entre mi lóbulo izquierdo y mi hipotálamo te podrás encontrar.


(Foto: http://www.magnumphotos.com)

martes, 4 de septiembre de 2012

Nostalgia

A la hora de perderte que no importen las palabras.

Me comprometo a seguir a mi vientre un día de ayuno. A prestarte las manos para que te acaricies la cara. A soplarte al oído mis angustias para que olvides volver. A arrojarte por la borda si me llamas.
A desearte para siempre.

Lo mejor en este circo.

A liberarte de la prisión de mis ojos. Y a soportar para ti el peso de aquel verano que se hacía de noche corriendo. Para dormir juntos. Sin soñar hasta las 9... Que no sea de mañana.

"Y me quedé como me dejaron las estrellas que habitaban tus brazos de madrugada."

Cuando te pierdas, comienza por dibujar los planos de mi cabeza. Te muevas por donde quieras y vaya yo a donde vaya, en alguna neurona entre mi lóbulo derecho y mi hipotálamo te podrás encontrar.