Me comprometo a seguir a mi vientre un día de ayuno. A prestarte las manos para que te acaricies la cara. A soplarte al oído mis angustias para que olvides volver. A arrojarte por la borda si me llamas.
A desearte para siempre.
Lo mejor en este circo.
A liberarte de la prisión de mis ojos. Y a soportar para ti el peso de aquel verano que se hacía de noche corriendo. Para dormir juntos. Sin soñar hasta las 9... Que no sea de mañana.
A desearte para siempre.
Lo mejor en este circo.
A liberarte de la prisión de mis ojos. Y a soportar para ti el peso de aquel verano que se hacía de noche corriendo. Para dormir juntos. Sin soñar hasta las 9... Que no sea de mañana.
"Y me quedé como me dejaron las estrellas que habitaban tus brazos de madrugada."
Cuando te pierdas, comienza por dibujar los planos de mi cabeza. Te muevas por donde quieras y vaya yo a donde vaya, en alguna neurona entre mi lóbulo derecho y mi hipotálamo te podrás encontrar.
(Foto: http://thestwrd.com/)
No hay comentarios:
Publicar un comentario