sábado, 27 de octubre de 2012

Halloween

Para que nunca me faltes, he realizado un conjuro.

Por si acaso tú no quieres, te tendré que engañar.

He sembrado el camino que te lleva a mi casa de las flores más lindas que he podido encontrar. Y para que no te pierdas, sólo de verde, de blanco y de rojo.

A media tarde, cuando el cansancio te busque y aparezca el apetito, empezaré a cocinar con orégano, clavo, canela y jengibre. Que no te deje dudar.

Sistemáticamente cada tarde.

Coaccionando tu mente con cada suspiro apuntado, con cada mirada que me encuentres; te mostraré el final sobre la mesa de roble, arropados por velas y masticando el lambrusco brindaremos con perdices.

Pero antes, me tendrás que dejar que entre mezclas de frutas te acaricie el alma y me regales un trozo de la huella que olvidas al caminar, dos gramos de esencia de tus mañanas, tres gotitas de sudor de pesadillas. Y otras cosas que iré necesitando... que sólo podré decirte al oído a las cuatro, mientras duermes... que espero me proveas...

 Te guardaré el secreto de las sombras de tu cara bajo clave, en mi caja torácica. 

(Foto: www.magnumphotos.com)

lunes, 22 de octubre de 2012

Fantasmas

Procura no volver a traicionarme las noches que delegue mi inconsciencia.

Sabes que me dan miedo los fantasmas.

Y que hace tiempo ya que me desprendí de la ropa que no usaba. Todo estaba recogido y desliado, ordenado en los estantes, organizado en orden alfabético y por colores, prestando atención a los detalles; doblado y limpio.

No vengas mientras duermo con el carbono 14 de mi vida anterior, ya que por mucha presión que ejerzas dentro de mi cabeza, no acabará por transformarse en nada brillante.


(Foto: http://thestwrd.com/)

miércoles, 10 de octubre de 2012

Sin dudarlo

Te inventaría.

Si no fuera porque te encontré dos años después de haber llegado.

Aquel retraso mereció la pena. Y es que las estrellas necesitaron su tiempo para volver a alinearse y los vientos tuvieron que ponerse de acuerdo para dejar de soplar ese día. La marea se vio alterada, si no recuerdo mal, dejando un mar en calma como nunca se había visto. El Sol brilló en Abril y las calles seguían mojadas.

Igual que eres.

Coincidiría con la situación de cada una de las pecas; colocaría el lunar de tu sien con mucho cuidado. Permitiría que tu abuela volviese a regalarte los ojos y que tu padre te prestase el cabello. De tu madre, casi todo lo demás. Y la voz compartida. 

Te habría esperado toda la vida.

(Foto: Marte)

martes, 9 de octubre de 2012

Sangre azul

Tengo ganas de encontrarme con la persona que portas. Quiero oír las palabras que utilizas mientras ríes para contrastarlas con las que había imaginado que dirías.

Espero que seas de verdad. Y no como los otros...

Aquellos tres me decepcionaron a tan temprana edad, que ni recuerdo haberles otorgado alguna vez mi confianza.

Al más gordo, no lo tomé en ningún momento en serio, a pesar de toda la publicidad.

De aquel que se me supone relativo, incluso aplicando la lógica de un niño, se sabía que no podía ser real. Pero incluso entonces nos gustaba observar la felicidad en la cara de nuestros padres tras el intercambio...

A tí, sin embargo, ya te he tocado e irradias calor. He bebido tu sudor mientras estabas sofocado y me ha devuelto la fe.

Y la sed de Lunas en compañía, de dolor de pies por las mañanas, de agujetas en los brazos y la espalda. Sed de medias luces, ojos semi-cerrados o semi-abiertos, rayos de mañana sobre piel cansada. Y de gritos. De alegría o sufrimiento.

Pero se real; aunque seas eterno.


 (Foto: www.magnumphotos.com)

lunes, 1 de octubre de 2012

Cuentas

Si fueras consciente del poder de atracción que tienen los ángulos de tu cara para con mi deseo de salvación de esta aventura sin retorno ni esperanza y dejases que retuviese cada una de las sombras y las líneas con las que te expresas por dos segundos en mi retina sin que me descubrieses mirándote de nuevo; te calcularía el número áureo que llevas proporcionándote la cara entre tu frente y tus sienes; y te hallaría la serie de Fibonacci, más que seguro en el iris de tus ojos...

Y tus pecas... esas pequeñas estrellas que claramente expresan alguna ley fractal, no me dejan pensar desde entonces en otros números...


(Foto: www.magnumphotos.com)