martes, 27 de noviembre de 2012

Hay más calma

Destinada para siempre al exilio sin tus brazos. No me quedaba otra que refugiarme en esa esfera paralela que decidimos crear por si esto sucedía.

Por allí nada ha cambiado: seguimos paseando de la mano, te lamo por las noches las heridas. No suelen escucharse nuestros nombres y mucho menos se te notan las prisas ni las ansias de perdices.

Siempre es verano y en todas las tardes de playa sueña la misma canción. Huele a algas, en la piel se nos ha secado la sal y en los ojos se grabaron esos días.

Esta monotonía, tentadora de por vida, me aburrió dos segundos después de pensarla. Como siempre previsora, gateé bajo la cama buscando el agujero negro que me había reservado como salida de emergencia.

En este espacio exterior sin atmósfera ni gravedad me agobio menos y se respira mejor.


(Foto: www.magnumphotos.com)

jueves, 8 de noviembre de 2012

Verde

A veces te acuerdas de cosas, pero empiezas a recordar y se te olvidan.

Aquí estuvimos tú y yo. Muchas veces.


Para serte sincera, me acuerdo de ti sólo cuando se me estropea la bici.
Cuando se me estropea la bici y cuando respiro.


Cada vez te pierdo menos en la esperanza de volver a verte. Para no tenerte para siempre, se han hecho demasiado pesados los brazos que te consolaban a ratos tus penas y tus glorias. Ya de otra, como antes mía.

Tal vez sólo por colores se mida la esperanza.


(Foto: http://thestwrd.com)