domingo, 27 de enero de 2013

Moonlight

Esta carta es para ti; que te conoces cada una de las curvas de mi cuerpo, cada uno de sus lunares. Gracias por todos los mágicos momentos que me has hecho vivir en tus brazos, por todo lo que hemos sudado juntos, por todos los abrazos, los besos y caricias, por todos los orgasmos.

¡Qué la luz de Luna que entra cada noche por tu ventana te bañe el alma y te guíe en este juego!


(Foto: www.magnumphotos.com)

viernes, 25 de enero de 2013

Embarcando

Que me borres de la cara todas las arrugas que se formaron mientras reía, es lo último que me queda por ofrecerte.

... a pesar del llanto

Puedes unirlas, luego todas, por los extremos y llegar hasta Marte. O componerlas sobre la arena en un "adiós" mudo como lo que fuiste el día que me iba yendo.

No me concedió el Oráculo una prórroga de tiempo, ni avanzó más lento, ni se detuvo, ni era todo un sueño.

Se fue deshaciendo a lo largo del día como en cualquier otro vuelo. Sin que ni uno solo de los segundos se parase a comprender. Ni uno quiso razonar. Y a ninguno logré convencer.

Nada pararía por eso...

Aunque mis leucocitos se diesen todos a la vez la vuelta y los glóbulos rojos se encerraron en señal de huelga por el frío. Quedaron así sin sangre cada metro lineal de vena. No había rojo en las arterias. Secos ya los capilares. 

...salí puntual a pesar de las ausencias




(Foto: www.magnumphotos.com)

martes, 8 de enero de 2013

Querido Sur...

Querido Sur,

                    aquí me tienes de nuevo. No he venido a quedarme ni a despedirme para siempre. Vuelvo, para recordarte que soy tuya; que pertenezco a algo cercano al trópico de Cáncer; que nací sobre unas coordenadas que no me pienso limpiar.

Y asumiré las consecuencias. Las futuras y las que cargo por herencia...

Tan soberbio y descarado, que arrebatas. 
Tan salado. 
Pero, ¿qué pretendes con tanto encanto, marinero?

En tu orilla me arrodillo, malposada; esperando una señal que ya no llega. 

Pero al menos, no me dejes contentarme con el brillo de una sola estrella. No me guardes rencor por exiliada y permite que al regreso nade con las de aquella cala. 

Son cosas del querer...

(Foto: www.magnumphotos.com)