jueves, 14 de febrero de 2013

Notas del Catastro

Hay una parcela de cuero, entre tu cuello y tu hombro que me hace mirar atrás.

Se me vino a la memoria tratando de recordar como olía. Siempre casi igual, pero tan distinto.

Y se dejaba manejar por mis estados; me relajaba y luego jugaba conmigo a lo que quisiera. Me acunó alguno de los días más invernales y bailó bien cerca aquella primavera. A veces, a compota de manzana con canela. Humeante. Otras a coco tostado; como a pan frito con miel y café con leche... O a un té verde algo especiado...

Cuando debía de oler siempre a mi boca y mi garganta.

Allí te dejaba todas las ofrendas. Hacia allí trepaba un par de veces al día enganchada a las notas de cabeza y a las de fondo...

Pernoctar en ese sitio. Tengo antojo.


(Foto: www.magnumphotos.com)

No hay comentarios:

Publicar un comentario