Amor, que fuiste el pan del mundo!
Y ya de noche, te tatuaron en el rostro el cielo. Y yo, te elegí como barrio. Y pasar cada día por delante de tus ojos y obligarte a que acostumbres tus silencios a la forma de moverse mis caderas, cuando presiento que te acercas.

(Foto: http://thestwrd.com/)
