lunes, 10 de diciembre de 2012

Te regalo

Paralelamente a las ganas de rozarme con tu boca, 
la primera de las noches te regalé el mar. 

Que ocupa el lado izquierdo de mi costado por donde me pliego para limpiarte el hollín de los zapatos cuando vuelves de sanarme las heridas al otro lado del Edén, donde el perro que me guía y me protege te pregunta para entrar por lo único real más allá de las palabras y le contestas que lo más que has encontrado son las gotas de sudor sobre los labios cuando un rostro extasiado de perdón te implora que vuelvas de nuevo a tocar esa canción.

"...que cada cosa cruel, sea tú que vuelves" (J. Cortázar)


(Foto: www.magnumphotos.com)

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