Quiero que me cuentes, que me mires, que me hables, que me chilles o me llores. Que utilices tu boca, tus labios y tu lengua. Como quieras. Por donde quieras.
Que te extralimites. Que traspases la frontera que te juraste no cruzar. Que choquemos de frente y caigamos de lado. Que rodemos por la montaña entremezclando traumas con anhelos. Que ya en la playa comamos sardinas. Y durante la siesta nos dejemos mecer por las olas hasta que asumamos su cadencia, para de noche poder bailar al compás que impongan nuestras ganas al ritmo de la marea.
(Foto: www.magnumphotos.com)
No hay comentarios:
Publicar un comentario